
En la Ciudad Vieja el gasto que más duele es el de la obra que no se puede hacer. Cuando una extracción se queda corta, la reacción normal en cualquier otro sitio es ampliar la salida o cambiar el trazado; aquí eso choca de frente con la protección del conjunto histórico y con la propia fábrica de los recintos. El local se queda con el tubo que tiene, y si ese tubo ha perdido sección, cada servicio se hace con la sala llena de humo.
Por eso la única palanca real es la limpieza interior, y hacerla bien. Recuperar la sección de un conducto viejo es más laborioso que limpiar uno moderno, porque el depósito lleva años y porque el trazado se adapta a muros gruesos y a pasos que no se diseñaron para esto. Se compensa con tiempo, con registros bien colocados y con arrastre mecánico paciente.
Calles y ejes con cocina profesional
La lista no es una relación de calles bonitas: son los puntos donde el trazado de la extracción cambia de verdad. En cada uno hemos encontrado una manera distinta de salvar un muro o de subir a cubierta, y eso es lo que determina cuántos registros hacen falta.
Primer Recinto
Restauración dentro del conjunto amurallado, con cocinas pequeñas y salidas que respetan la fábrica original.
Plaza de Armas y entorno
Locales de visita y terraza, con servicio concentrado en fines de semana.
Calle Miguel Acosta
Bajos con campana mural y tubo que atraviesa muros de gran espesor.
Bajada del Puerto
Cocinas orientadas al paso hacia la zona portuaria, con horarios muy marcados.
Casas del Pueblo
Viviendas rehabilitadas con locales en planta baja y conductos compartidos.
El tipo de cocción manda sobre el depósito del tubo
Aquí conviven dos tipos de cocina. Por un lado, la de producto marinero y fritura ligera, que manda grasa líquida y llena antes el canal perimetral que el tramo alto del tubo. Por otro, la cocina de guiso y horno, que ensucia menos pero condensa mucho: el vapor se enfría contra la chapa fría de un conducto que atraviesa muro y deja un residuo pegajoso que se confunde con humedad.
Distinguir uno de otro cambia el producto que se aplica y el tiempo de contacto. Un desengrasante pensado para grasa polimerizada no hace nada contra un depósito de condensación, y al revés.
Qué se limpia y qué se retira del sistema
En un edificio protegido conviene tener muy claro qué se va a tocar antes de tocarlo. Por eso el desglose incluye también dónde se abriría cada registro y con qué tipo de tapa, para que el propietario pueda consultarlo con quien lleve el inmueble si hace falta.
Las partidas que más varían de un local a otro dentro del recinto son dos: los metros reales de conducto, que casi nunca coinciden con los que se suponen al mirar desde la cocina, y el número de puntos de entrada disponibles. Medir ambos antes de dar precio es lo que evita que el importe se mueva a mitad de trabajo, y es también lo que permite decir con honestidad si un tramo va a quedar fuera de alcance.
Cómo entramos a desengrasar sin cerrar el local
El acceso es lo más laborioso de la zona. Hay calles por las que no entra un vehículo grande, cuestas que obligan a subir el material a mano y cubiertas a las que se llega por escaleras estrechas. Lo resolvemos llevando equipos compactos y repartiendo el trabajo en dos frentes: uno abajo con filtros y campana, otro arriba con la turbina y la descarga.
Los locales de la Ciudad Vieja concentran mucho servicio en fin de semana y en temporada de visitantes, así que las mejores franjas son las mañanas de días laborables, con la cocina aún fría. Es justo al revés que en el centro.
Recorrido del tubo
Seguimos el conducto desde la campana hasta la descarga y anotamos registros, codos y altura de salida.
Presupuesto por partidas
Campana, filtros, metros de conducto, registros, turbina y salida, cada cosa con su importe y su motivo.
Desengrase en frío
Protegemos la cocina, desmontamos filtros y limpiamos por tramos con los equipos apagados.
Informe y entrega
Fotos de antes y después, lo alcanzado, lo pendiente y qué vigilar hasta la próxima.
Lo que tiene de propio la extracción en Melilla la Vieja
Melilla la Vieja es el barrio donde más veces hemos tenido que fabricar un registro desde cero. Los conductos originales se instalaron sin pensar en el mantenimiento y muchos no tienen un solo punto de entrada entre la campana y la cubierta. Sin esos puntos, lo único que se limpia es el primer metro, y el resto del recorrido sigue igual por mucho que la boca brille.
Abrir un registro en un tramo antiguo exige cuidado con la chapa y con el paso por el muro, y por eso preferimos hacerlo con la instalación fría y con tiempo. Una vez colocados, la intervención siguiente es mucho más corta y más barata, que es exactamente el motivo por el que merece la pena hacerlo una vez.
Preguntas frecuentes en Melilla la Vieja
¿Cuánto se cobra por la limpieza de una cocina?
Conviene separar dos servicios que suelen confundirse. Limpiar la cocina —suelos, paramentos, mobiliario, hornos— se contrata por horas o por superficie. Lo que hacemos aquí es el sistema de extracción, y eso se valora por elementos: campana, filtros, metros, accesos, ventilador y remate. Esa diferencia explica por qué se entrega un desglose y no un precio a bulto, y por qué un local con el tubo subiendo por un patio cuesta distinto que otro con salida directa.
¿Cómo se llama la industria de productos de limpieza?
El sector que fabrica desengrasantes alcalinos, detergentes y espumas de contacto es el de la química de higiene profesional, distinto del de las empresas que ejecutan el servicio. En extracción lo determinante es que el producto esté formulado para grasa polimerizada y resulte compatible con el acero inoxidable y con el galvanizado del tubo. Nosotros lo llevamos con nosotros, porque aquí un bidón que falta no se repone en la misma jornada.
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